Por Diego Villa |
Cuando una persona es maltratada, quedan los resquicios del miedo o el coraje, las ganas de no hablar, la sensibilidad a tope y la paranoia acechando.
Hoy, cuando Norte Digital se acercó a la madre de los gemelos, se pudo constatar.
María Teresa L. L. dice que ha pasado días de acoso en redes por lo ocurrido a sus bebés, Edgar Jesús y Betsy Dailyn, de casi un mes de nacidos. Por eso se resistió inicialmente a la presencia de los medios, pero luego decidió hablar con Norte Digital para dar su versión de los hechos.
Hace apenas unos días, el viernes 2 de septiembre, se reportó el hallazgo de unos gemelitos sin vida en la colonia Emiliano Zapata. Del interior de una vivienda ubicada en la calle Ingeniero José Covarrubias casi cruce con Otilio Montaño, sacaron dos pequeños cuerpos.
Un vecino cuenta que lo morado de sus cuerpos, por la asfixia por que fueron declarados muertos, se veía desde lejos, en lo que introducían los restos a las bolsas del Servicio Médico Forense (Semefo).
Tras el hecho, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) compartió que había arrestado a la madre de los pequeños, María Teresa, de 34 años de edad, y Jesús Adolfo, de 19, el padre.
La corporación señaló que la madre se encontraba intoxicada al momento de su arresto, por el delito de omisión de cuidados, y mientras intentaban esposarla, Jesús Alfredo trató de impedirlo, por lo que también fue detenido, aunque por los delitos de desobediencia y resistencia de particulares.
Inicia el infierno dentro del calvario
Y desde ahí, iniciaron las dos batallas de María Teresa, “La Polla”, como fue mencionada por sus familiares: una contra el dolor de perder sus bebés y la otra, contra los comentarios de las personas que la juzgaban por lo ocurrido.
La Polla asegura que fue repetidamente amenazada en los comentarios de las notas periodísticas compartidas en redes sociales digitales. Teme por su vida. Y aún así, alzó su voz.
Ella y el padre de los bebés, Jesús Adolfo, trataban de alimentar a los pequeños cada tres horas. Los alimentaron la noche del jueves sin ningún problema. El viernes, a las cinco de la mañana, ella se levantó a darles de nuevo alimento. Contó que aún estaban vivos cuando les dio el biberón a esa hora. Luego durmió.
A las 10 de la mañana despertó de nuevo. Se durmió más de lo planeado. Intentó despertar a Edgar Jesús, pero no respondía. Se asustó e intentó despertar al papá, pero no lo logró, así que corrió a donde estaba la abuela de los pequeños para pedir ayuda. Su hija tampoco contaba ya con signos vitales. “Más me fui para abajo”, relató, al percatarse de que ambos no respondían.
“No lo podía creer. ¿Cómo los dos?”, y entonces lo reportaron al número de emergencias. La SSPM llegó.
“Para mí es muy duro que pidas ayuda a la autoridad, y la autoridad llega y te culpa”, platicó. Dijo que los oficiales la acusaron de asesina, de haberlos matado, de andar intoxicada.
“Yo no me drogo. Me hicieron antidoping y yo salí limpia”, añadió.
“Cabe mencionar que en el lugar de los hechos se hizo la detención de María Teresa L. L. de 34 años, misma que manifestó ser la madre de los dos recién nacidos, la cual fue puesta bajo detención por el delito de omisión de cuidados, ya que además se encontraba en estado de intoxicación”, menciona el comunicado distribuido por la SSPM el día de la detención.
Determinó Fiscalía que fue muerte de cuna diferente
La Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia (FEM) Zona Norte había compartido que la causa de muerte de los pequeños fue asfixia por inhalación, que pudo ser por el agua celeste que ingería la madre. Y esa fue la información que se difundió.
A María Teresa le dijeron otra cosa. Cuenta que la Semefo confirmó la muerte de cuna. Clínicamente, este fenómeno se conoce como Síndrome de Muerte Súbita del Lactante y ocurre, tal cual, sin ninguna causa evideuna causa evidente.
Por otra parte, la Fiscalía le preguntó si los pequeños estaban enfermos, si habían sido expuestos a drogas durante el embarazo. Pero no.
“Yo nunca me drogué durante mis embarazos. Respeté mis embarazos”, aseguró.
Sin cargos en su contra, pero con dolor
La FEM la dejó ir, sin cargos, a ella y a Jesús Adolfo. El órgano estatal precisó que no hay elementos suficientes para fincarles cargos, pero una investigación sigue en curso.
El 8 de agosto nacieron Edgar Jesús y Betsy Dailin. No tenían ni un mes de nacidos cuando todo ocurrió. Su madre se fue ya de la casa donde murieron.
Sobre los comentarios en su contra, se lamentó: “Me siento mal, porque la comunidad me juzga, me toma como una asesina, pero yo no soy una asesina. Yo soy inocente, estoy dando la cara”.
María Teresa seguirá cuidando a sus hijos que quedan con vida, tres adolescentes y una niña pequeña. “Yo estoy para dar mi vida por ellos”, finaliza.
Hasta el término de la redacción de este artículo, los gemelos no han sido sepultados porque no se ha cubierto algunos pagos a la casa funeraria.
Si una persona desea apoyar, se pone a disposición la tarjeta de Bancoppel con número 4169 1608 5148 3033 a nombre de Claudia Alejandra Rentería Arellano.