Por Teófilo Alvarado |
Migrantes temen que intenten desalojarlos del río Bravo con chorros de agua y gases lacrimógenos, tras haber cruzado a lado norteamericano, donde empezaron a formarse en espera de poder ingresar a solicitar asilo político.
Según se observó esta tarde, elementos de la Guardia Nacional de Estados Unidos que colocaron una alambrada con navajas para contener a los migrantes, también acercaron dos pipas y dos retroexcavadoras, las cuales colocaron junto al muro metálico.
Enseguida del río Bravo, en lado de El Paso, Texas, había hasta esta tarde al menos unas 150 personas congregadas, las cuales se organizaban para gritar a coro “¡queremos asilo, queremos asilo!”.
En contraparte, a través de un altavoz, les mencionaban los elementos de la Guardia que “este no es un punto de entrada legal, retírense por favor”.
Las personas en tránsito hacían caso omiso de los llamados y permanecían en sus puntos.
Los extranjeros ubicados en Juárez analizaban si cruzaban ya o durante las horas siguientes.
Desde la mañana de este martes, se instaló alambre de púas en el lado paseño, en un tramo de unos 100 metros frente a donde antes estuvo el campamento de venezolanos en Ciudad Juárez.
También se estacionaron al menos unas 20 tanquetas tipo militar, incluidos vehículos artillados, mientras los agentes estadounidenses portaban armas.
La aglomeración de elementos del orden, así como de migrantes, convocó además a periodistas de distintas partes del mundo, quienes dan cobertura al fenómeno migratorio.
Se esperaba que a partir del primer minuto del 21 de diciembre se diera por concluido del Título 42 y se frenaran las deportaciones exprés, sin embargo, en las últimas horas, el Gobierno del presidente Joe Biden está pidiendo a la Corte Suprema rechazar la petición de los republicanos de mantener el Título 42 en la frontera, pero solicita al menos cuatro días adicionales para su suspensión.