Arturo Herrera Robles pide a las autoridades considerar reabrir el antiguo Cefereso para canalizar ahí a los reos de alta peligrosidad
La sobrepoblación carcelaria y mantener dentro de sí a criminales de muy alta peligrosidad representan ya una situación insostenible para el Cereso Estatal número 3.
Trasladar reos peligrosos a otros penales o reabrir el penal federal para canalizarlos al mismo, servirían de mucho para reducir el nivel actual de presión.
Esto, en opinión de Arturo Herrera Robles, exdirector del Cereso, quien considera indispensable un replanteamiento integral de las actuales condiciones de funcionamiento del penal.
“El Cereso desafortunadamente no ha evolucionado porque sigue teniendo una sobrepoblación mayor al 38 por ciento, situación similar a la de principios del siglo XXI; hay que entender que es un penal viejo, que ha tenido pocas adecuaciones y que hace tiempo perdió su función como centro de readaptación social”, comentó.
Tras los hechos del domingo y el traslado de 109 reos, el penal sigue manteniendo un nivel de sobrepoblación que alcanza el 38.89 por ciento.
Lo anterior, debido a que solo cuenta con dos mil 852 espacios disponibles para una población de 3 mil 961 personas privadas de su libertad.
Para Herrera, esto provoca que un total actual de mil 109 reos no cuenten con un espacio mínimamente digno, viéndose obligados a dormir en los pasillos.
Esto, en contraposición a los espacios de privilegio de que pueden gozar reos de alto calado criminal, quienes aprovechan lo que la corrupción permite negociar.
De acuerdo al exdirectivo, es urgente que se reabra el antiguo Cefereso, que dejó de funcionar por cuestiones presupuestales antes que funcionales.
El objetivo es que el Cereso estatal deje de ser solo un espacio de resguardo de grupos de criminales de alta peligrosidad con fuertes pugnas entre sí.
Pidió a la Federación reconsiderar su postura, poner a funcionar el antiguo penal federal a la brevedad, y despresurizar el nivel de tensión actualmente existente.
“Me parece muy importante reabrir el Cereso federal, parece que ya hay pláticas al respecto, para que baje un poco la población del penal estatal; eso contribuiría a mayor control y ayudaría bastante para darle una vida más digna a los presos que están compurgando sus sentencias”, expresó.
A su criterio, el penal debe recuperar la función para la que fue construido y brindar a quienes han delinquido, una posibilidad de reinserción social.
“No podemos generalizar por el caos provocado por esta fuga, condenando a personas privadas de su libertad que están buscando una oportunidad de reinsertarse nuevamente; son personas que buscan la manera de continuar su vida reinsertándose socialmente, y para ello, el Cereso debe funcionar nuevamente como centro de reinserción social”, declaró.