Por Enrique Lomas |
La invasión de grupos armados y el consiguiente desplazamiento de habitantes de la comunidad serrana de Ciénega de Guacayvo no está siendo tomada en serio por el Gobierno del Estado de Chihuahua, denunció Javier Ávila, fundador de la Comisión de Solidaridad y Defensa de Derechos Humanos, A.C. (Cosyddhac).
Resaltó el sacerdote jesuita que hace meses presentó una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos contra las autoridades estatales por negarse a acepta aplicar un operativo eficaz y permanente.
Como resultado de la denuncias, la autoridad respondió negándose a aceptar la queja de las omisiones o descuidos en el acompañamiento y protección de los desplazados.
El párroco que ha servido en la Tarahumara por más de 33 años, envió una contrarrespuesta por negarse a permanecer en resguardo permanente de los desplazados.
“La respuesta del Gobierno estatal a mi queja que me mandan es muy amplia y hasta con fotos y hasta testimonios escritos de la comunidad en el que dicen que no pasa nada; pero cómo van a decir que siguen amenazados, que les mataron un animal, que los tienen amenazados, por eso mandé una respuesta de inconformidad“, detalló Ávila.