Muestran molestia ciudadanos por ver a los extranjeros pedir dinero en las calles, afirma especialista en tema migratorio
Aunque anteriormente los migrantes fueron bien acogidos en la ciudad, la percepción de la ciudadanía está cambiando y los empiezan ver con recelo, debido a su alta presencia en las calles.
La investigadora del Colegio de la Frontera Norte (Colef), María Inés Barrios de la O, mencionó que hay un disgusto de la ciudadanía, al verlos irrumpiendo como limpiavidrios, pidiendo dinero en la vía pública, tanto en cruceros como en tiendas de conveniencia u otros lugares.


Dijo que desde el 2018 en que se empezó a ver una mayor presencia de migrantes en este municipio, los residentes de Juárez les brindaron distintos tipos de apoyos, al tener empatía con ellos, pero al paso de cuatro años las cosas empiezan a cambiar.
Señaló que en este momento se les observa principalmente en intersección de calles, así como en una zona aledaña al Río Bravo en la colonia Bellavista, donde están literalmente en situación de calle.
Comentó que ellos se ven a merced de adicciones y de enfermedades, lo que se convierte en un problema social y de salud para la ciudad.
Anotó que en contraparte no se observan mecanismos de integración para los migrantes, en áreas de inserción laboral, educativa o residencial, lo que los convierte en altamente vulnerables.
“Si bien es cierto que el tema le compete a la Federación, la realidad es que las problemáticas se están generando desde lo local”, enfatizó.
Barrios de la O mencionó que los procesos de espera para los que vienen de Venezuela o países centroamericanos, entre otros, está resultando demasiado largos, porque se han extendido por semanas, meses e incluso años.
Dichas estancias tan largas impactan en la problemática de la ciudad, lo que requiere de una respuesta desde lo local, pero también desde lo federal, con mecanismos que al momento no existen con suficiencia, de acuerdo a la investigador del Colef.


Juárez como ruta a EU y como puerta de expulsiones
Sobre los indicadores que pueden ayudar a entender el fenómeno migratorio en México, mencionó que está el número de personas que solicitan refugio a través de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), donde se tiene que en los años 2013, 2014 y 2015, no se rebasaba el dato de 5 mil personas anuales que se acogían a ese esquema.
En el 2021 se llegó a 120 mil, en el 2022 a 118 mil que pidieron refugio, mientras en enero de 2023 fueron más de 12 mil (12 mil 863 solicitudes).
La mayoría de ellos tienen como destino final Estados Unidos y una buen parte han pasado por Ciudad Juárez.
Sobre las deportaciones desde Estados Unidos a México a través del Título 42, refirió que desde marzo de 2020 que inició el programa, a enero de este 2023, van más de 2.8 millones de expulsiones.
En el sector de El Paso cerca del 42 por ciento de las expulsiones han sido por dicha zona, explicó.


A su vez, recordó que en Ciudad Juárez ha predominado la presencia de cubanos en 2019, ecuatorianos y haitianos en 2021, venezolanos y nicaragüenses en 2022, lo que habla de las rutas que están siguiendo los oriundos de dichas nacionalidades, dependiendo de las políticas migratorias o realidades políticas que predominen en cada momento.
Sobre las detenciones de venezolanos que ha realizado la Patulla Fronteriza en la frontera con México en su mayor auge de los últimos meses, señaló que cerca del 80 por ciento han sido en el sector de El Paso.
Sobre las expulsiones de nicaragüenses bajo el Título 42, el 90 por ciento de ellas fue igualmente por el sector de El Paso.
Afirmó que con esas cifras se puede entender que este municipio es ruta para llegar a Estados Unidos, pero también es puerta para las expulsiones, lo que puede ayudar a entender cuántas personas cruzan o se quedan en esta ciudad, porque no hay estudios que determinen cuántos hay en este territorio.